En una conferencia en la Universidad Central en la ciudad de Bogot�, el se�or rector Guillermo P�ramo Rocha expresaba que la humanidad crea tecnolog�as que despu�s no es capaz de controlar. Sus referencias se centraron en las armas de destrucci�n masiva, en la ingenier�a gen�tica y en las tecnolog�as de la telefon�a m�vil. Una referencia concreta con respecto a la afirmaci�n del profesor P�ramo es la televisi�n. Hernando Mart�nez (1978) escribi� que la televisi�n surgi� como respuesta a la necesidad real del ser humano de una nueva forma de diversi�n, esparcimiento, informaci�n y expresi�n. En el sentido que lo expresa Hernando Mart�nez �la televisi�n es un espejo que, a diferencia de los espejos f�sicos, transforma la realidad que refleja mostrando �nicamente su apariencia, ocultando el proceso y la red de relaciones que le da sentido. Un espejo activo que tambi�n puede develar esa apariencia, correr el velo de las interpretaciones oficiales ubicando lo particular en el contexto que explica su existencia� (Ib�d.). Cincuenta a�os de historia particular y de comprobar los efectos educativos de la televisi�n nos permiten afirmar por el bien com�n, por la felicidad de los seres humanos, nos arrepentimos de haber tra�do a nuestro pa�s la televisi�n, es m�s, las diferentes cr�ticas que se leen y escriben con respecto a la televisi�n parasen confirmar lo que supuso Hernando Mart�nez en el a�o 1978, �estamos arrepentidos de haber inventado la televisi�n�, pero sin embargo la seguimos viendo y nos seguimos sometiendo a su superficialidad, que no es otra que la idiotez de quienes la manejan y la usamos. �La televisi�n es masificadora, idiotizante, alienante, no tiene calidad, est� da�ando a la sociedad, destruyendo sus valores. Esto es lo que se suele decirse sobre ella� lo escribi� el autor en referencia hace 26 a�os y hoy las programadoras de los canales privados nos lo confirman. Hemos creado un instrumento sin control que destruye, marchita la vida, la raz�n, aleja a los ni�os y a las personas en general de la posibilidad de una aproximaci�n reflexiva y cr�tica frente a la realidad, no por la televisi�n misma, si no porque ella es m�s poderosa e influyente en la educaci�n y formaci�n de opini�n de los ni�os y adultos de la mayor parte de personas en nuestra sociedad desde hace muchos a�os. Cada d�a hay mas canales, m�s tiempo de emisi�n, m�s desinformaci�n y mayor voluntad de manipular la opini�n y la conciencia de las personas y, al mismo tiempo, hay menos educaci�n formal, menos cobertura, menos calidad, menos televisores en las escuelas y colegios, menos pupitres, menos escuelas, menos profesores, menos libros y bibliotecas, menos dinero para incentivar la cualificaci�n de los profesores y profesoras. Muy a nuestro pesar cada d�a hay m�s guerra, corrupci�n, pobreza, marginamiento, desplazamiento, hambre, indigencia, violencia intrafamiliar. Cada d�a hay m�s espectadores y menos posiciones cr�ticas y reflexivas a la realidad asfixiante que nos ha tocado vivir. El poder tecnol�gico y social de la televisi�n esta al servicio de intereses mezquinos particulares donde tienen espacio lideres de opini�n como los periodistas que tienen la virtud de hablar de lo que no saben y de seguir las orientaciones mercantilistas de sus due�os que se han apropiado de ella haciendo gala de su gran capacidad para monopolizar y usar estrategias propias de las mafias, que ellos mismos critican. Jorge Orlando Melo (1997, 1998, 2001, 2002) viene reiterando una y otra vez, en una y otra ponencia los efectos de la televisi�n en los h�bitos de lectura y las consecuencias que tiene para una sociedad que ha decidido, o no tiene otra alternativa, que informarse a trav�s de la televisi�n y de la deformada idea de noticieros que hoy presentan las programadoras de los canales privados, que han desconocido su responsabilidad social y la han sobrepuesto a sus intereses comerciales y econ�micos, aspecto que poco le importa al gobierno de turno y que tampoco le ha importado a los gobiernos anteriores porque los due�os de los canales han sido sus principales financiadores en sus campa�as presidenciales. Desde hace unos 40 a�os se viene discutiendo el poder de la imagen fija y en movimiento en la cultura y su efecto en el desplazamiento de la lectura y su influencia en la interpretaci�n de la realidad y en la comunicaci�n. Su importancia es tal, que pr�cticamente hoy no se concibe un libro de texto que no acompa�e la palabra escrita con la imagen, es m�s, no es com�n encontrar libros para ni�os sin ilustraciones. El predominio de la imagen sobre el texto ha credo nuevos conceptos y formas de visi�n de la realidad, nuevas l�gicas y conceptualizaciones que hacen del ni�o m�s un espectador que un lector ya que �stos experimentan una nueva sintaxis que fragmenta el mensaje. Desde una perspectiva acad�mica e intelectual se asume que un espectador es cualitativamente diferente a un lector. El espectador busca espect�culo, diversi�n, entretenci�n y de alguna manera se vuelve intelectualmente perezoso, mientras que la lectura es una actividad intelectualmente exigente que contribuye con el desarrollo de una gran capacidad cr�tica. Jorge Orlando Melo (1997) afirma que �la televisi�n es un medio que arrasa la atenci�n del espectador y consume su tiempo. El ni�o deja de leer - e incluso deja de aprender a leer � por pasar horas hipn�ticamente pegado a la pantalla, mientras que el adulto reemplaza la lectura por la pantalla y el parlante como fuente de informaci�n y, la televisi�n al fragmentar el discurso, se presta para la manipulaci�n de la opini�n p�blica y su subordinaci�n relativamente pasiva de los intereses de grandes corporaciones o de otras instancias de poder pol�tico� A mediados del siglo XX, la televisi�n revolucion� la imagen y logr� llegar a una gran cantidad de hogares en el mundo entero con lo que se convirti� en un medio de captura de la atenci�n de las personas sin distingo de edad. Con el surgimiento y desarrollo de la multimedia, sabemos hoy, que los humanos procesamos de forma separada, por dos canales distintos, la informaci�n visual y la informaci�n sonora Mayer (2001) lo que puede explicar el por qu� de la capacidad de la televisi�n para centrar nuestra atenci�n. Como resultado de sus investigaciones Mayer presenta algunos supuestos de la teor�a cognitiva sobre aprendizaje con multimedia: ��que existe una capacidad de procesamiento simult�neo limitada� por cada uno de los canales, y que el �aprendizaje activo� supone prestar atenci�n a la informaci�n que nos llega, organizar la informaci�n seleccionada en representaciones mentales coherentes e integrar esas representaciones mentales con conocimientos previos�. Lo anterior le ha permitido a Alfonso Guti�rrez afirmar que �la mente humana es �dual� (doble canal), de limitada capacidad y constituye un sistema de procesamiento activo� Alfonso Guti�rrez (2003) Al margen de las pretensiones pol�ticas y econ�micas de los conglomerados econ�micos y de los gobernantes a su servicio, importa saber c�mo hacer para aprovechar la gran capacidad que tiene la televisi�n de llamar nuestra atenci�n para lograr ponerla al servicio de la educaci�n de la sociedad. Por ut�pico que pueda parecer, es importante pensar en la televisi�n como una tecnolog�a y un medio que hay que rescatar, que es indispensable retomar socialmente para ponerla al servicio de los intereses de la sociedad en general y de manera especial de la educaci�n. Retomando el sentido de la intervenci�n del profesor Guillermo P�ramo en la Universidad Central, vale la pena hacer el esfuerzo por retomar el control de una tecnolog�a que hoy es m�s el mal que hace que el bienestar que proporciona al pa�s, a pesar de las necesidades sociales y de las posibilidades tecnol�gicas del medio, dada la cobertura que se tiene y el impacto que causa en la atenci�n de las personas. Aprendiendo de experiencias pasadas, no podemos pretender que mediante la televisi�n vamos a ense�ar a leer y a escribir como se crey� en los programas y proyectos que se desarrollaron en los primeros a�os de la d�cada del 60. Recientes investigaciones como las de Meyer vienen mostrando que la televisi�n no es �til para los procesos de alfabetizaci�n, todo lo contrario, su efecto es nocivo y contrario a lo deseado. En pa�ses como El salvador 1965 a 1975) se desarrollaron algunas experiencias de las que quedaron importantes ense�anzas y se pudo demostrar en la pr�ctica, que con apoyo de la televisi�n como instrumento de atenci�n y como fuente de informaci�n, para los estudiantes y profesores, es posible romper con la tradici�n de la instrucci�n mec�nica, introducir nuevas asignaturas y campos de conocimiento, motivar la curiosidad y la formaci�n de los docentes. Claudio Mocura (1998, 152) Otro ejemplo importante y que es pertinente referenciar es la Red de televisi�n Educativa de Carolina del Sur que difunde 6.000 programas educativos por televisi�n al a�o a trav�s de 32 canales por transmisi�n satelital, programas que se encuentran estrechamente correlacionados con los planes de estudio, textos, gu�as de trabajo. La experiencia de la red ha permitido establecer que la televisi�n es un buen medio para coordinar procesos de actualizaci�n did�ctica, introducci�n de nuevos programas de estudio y coordinaci�n de procesos de actualizaci�n profesional docente. Hoy, la Red es usada para orientar e inquietar las mentes de los profesores y los estudiantes en los procesos de introducci�n de las tecnolog�as de la informaci�n y la comunicaci�n en la ense�anza, especialmente el uso de Internet. The Galaxy Classroom es una experiencia que merece ser mencionada por sus �xitos en la innovaci�n metodol�gica y pedag�gica al lograr incorporar nuevos enfoques de ense�anza constructivista centrada en el ni�o. Las experiencias desarrolladas permitieron establecer que la televisi�n en combinaci�n con tecnolog�as como el fax son recursos interesantes y motivadoras. Tanto en El Salvador como en Estados Unidos se ha logrado establecer que la televisi�n contribuye de forma significativa cuando los programas de estudio se interrelacionan con varios recursos que los profesores tienen para orientar profesos de aprendizaje y que la televisi�n como medio y como recurso resulta ser muy deficiente como trasmisora de conocimiento. Claudio Mocura (1998). De lo anterior queda la ense�anza que la televisi�n como medio y como tecnolog�a tiene un lugar importante en procesos de educaci�n formal y como medio para orientar y contribuir con el nivel educativo p�blico, lo que queda pendiente es rescatarla de los intereses mezquinos y particulares de los grandes conglomerados econ�micos que ocasionan desastres culturales y educativos sin precedentes en la sociedad colombiana. La experiencia que tenemos en Colombia en los �ltimos a�os nos viene mostrando que hay una televisi�n para los pobres y para los ricos: a los ricos les corresponde una televisi�n por cable o satelital donde abundan los canales culturales, deportivos, de noticias, entretenimientos, cine, magacines, entre otros y a los pobres, les llega la se�al fundamentalmente de los canales privados donde abundan la far�ndula, los reality, las novelas y los humoristas de dichos flojos y los resultados de las encuestas donde los h�roes son el gobierno de turno, los due�os de los canales, la televisi�n nacional es para lo pobres y para los ricos la internacional y, los �nicos canales culturales no llegan a una gran cantidad de colombianos por problemas de cobertura. En conclusi�n, la forma de lograr control sobre la televisi�n para ponerla al servicio de los intereses de los colombianos y del inter�s com�n, �es partir del significado de la palabra ilustrar, que es dar luz al entendimiento, y una de los g�neros audiovisuales que m�s se presta para esto es el do*****ental� Manuel Mart�nez. En otras palabras, tomar el control de la televisi�n es retomarla para el bien com�n y para hacer de ella una opci�n ciudadana basada en la tolerancia y el reconocimiento de la diversidad cultural y social que caracteriza nuestro pa�s. Tomar el control de la tecnolog�a es arrebatarla del inter�s econ�mico y pol�tico en el que se encuentra ahora, para multiplicar y generar programas y proyectos televisivos desde el g�nero del do*****ental, el programa de opini�n, concursos acad�micos y culturales y divulgaci�n de informaci�n de inter�s social y cultural. Lograr el control de la televisi�n es insertarla como un recurso y medio para mejorar los programas de estudio y complementar los escasos recursos con que cuentan hoy las escuelas y los colegios, es ponerla al servicio del profesorado colombiano y las comunidades marginadas de la informaci�n. Es en sencillas palabras poder disfrutar de los espect�culos de la humanidad en el momento indicado y a la hora indicada, como el caso de ol�mpicos, recibir noticias pertinentes y claras y orientaciones para preservar la vida y el bienestar frente a un fen�meno natural. Alcanzar el control de la televisi�n es recuperar un servicio de inter�s nacional y reivindicar el derecho a la informaci�n sin manipulaci�n econ�mica, pol�tica e ideol�gica mal intencionado y perverso. BIBLIOGRAFIA Melo, Jorge Orlando Melo (Septiembre 1998). Jorge Orlando. Bibliotecas y educaci�n. Biblioteca Virtual Banco de la Rep�blica. Bogot�, Colombia. Septiembre 15 de 1998. 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